4 consejos para mejorar tus hábitos alimenticios

Las personas cuentan con mucho menos tiempo cada día ya sea por sus trabajos, estudios o cualquier otra responsabilidad que consume gran parte de sus horas al día. Debido a esto, la mayoría olvida la importancia de mantener una alimentación balanceada y comienzan a crear malos hábitos en cuanto a este aspecto.

Ya sea sustituir las comidas con suplementos, ingerir comidas rápidas con poco valor nutritivo e incluso, saltarse las comidas, todo esto juega un papel importante en nuestro régimen alimenticio.

Si haces alguna de las anteriores, entonces es bastante común que aumentes de peso y sea más difícil quemar la grasa que de por sí, ya debes tener.

Sé que puede sonar más fácil crear mejores hábitos alimenticios que realmente hacerlo, pero con un poco de esfuerzo y dedicarle unos pocos minutos al día, puedes lograrlo. Sólo debes seguir algunas recomendaciones que te ayudarán a mantener un equilibrio entre tus actividades diarias y una buena alimentación.

Come las 3 comidas principales

Algo que se le hace muy difícil a la mayoría, es realizar como mínimo, las 3 comidas principales del día. La excusa más común es decir “no tuve tiempo” o incluso “lo olvidé”.

Recuerda que para mantener la eficiencia en tus actividades y aportar energía a tu cuerpo, debes cumplir al menos el régimen de 3 comidas.

No es necesario que consumas grandes cantidades, de hecho, cada una de las tres comidas tiene un margen de cantidad y nutrientes:

Desayuno: como habrás escuchado o leído miles de veces, es la comida más importante del día pero, ¿por qué?

El período entre la cena y el desayuno, es el tiempo en el que permanecemos más tiempo en ayuna, por ello, cuando despertamos, necesitamos obtener más energía de la normal ya que el desayuno, no sólo consiste en reponer sino también en almacenar.

Después del desayuno, no sabemos cuándo puede ser nuestra próxima comida, por ende, nuestro organismo almacena nutrientes del desayuno para mantenerlos como reserva en caso de que pasemos un largo período sin ingerir algún alimento entre nuestra última comida y la siguiente.

Almuerzo: lo conocemos como una de las comidas más pesadas y grandes en cantidad, pero lo cierto es que durante esta puedes consumir menos alimentos que en el desayuno, en especial si estás consumiendo tus comidas a las horas correctas.

Un almuerzo adecuado consta de un carbohidrato de primera como el arroz, ensalada o algún alimento de origen vegetal y el mejor tipo de proteína que seas capaz de adquirir.

Cena: es la comida donde debemos ingerir menos cantidad de alimentos debido a lo propensos que somos de absorber más grasa que nutrientes de ella.

Existe un grupo de personas que engorda por consumir pocos alimentos durante el desayuno y almuerzo, y demasiados durante la cena. Recuerda, desayuna como rey, almuerza como príncipe y cena como mendigo.

Durante la última comida del día, podemos consumir alimentos livianos y con poco contenido de grasas trans. Ensaladas, cereales, yogurt, e incluso puedes permitirte la ausencia de carbohidratos.

Snacks de media mañana y tarde

Es posible que pienses, “apenas puedo comer las primeras tres comidas”, sin embargo, comer snacks a media mañana o media tarde no tomará nada de tu tiempo.

Este tipo de meriendas son importantes en especial para las personas que durante el día, consumen mucha energía, de esta forma son capaces de mantener el rendimiento e ir reponiendo de a poco sus fuerzas hasta llegar a la próxima comida principal.

Las frutas son los “snacks” perfectos para consumir entre comidas, poseen altos valores vitamínicos y aportan varios minerales a tu organismo.

Toma agua y jugos naturales

Los hábitos alimenticios no incluyen solamente lo comemos, también lo que bebemos y cuánto.

En el aspecto de qué debes evitar, las gaseosas y bebidas energéticas son las principales bebidas que no debes consumir. Contienen muchos niveles de azúcar y aunque en un corto período de tiempo pueden ponerte más activo, en un largo plazo sólo ocasionarán más fatiga y no aportan ningún nutriente a tu organismo.

El agua y los jugos naturales te ayudarán a mantener un nivel de líquido adecuado en tu cuerpo sin afectar en casi nada tu organismo y evitará que puedas sufrir de infecciones urinarias ocasionadas por el poco consumo de líquido.

Es preferible que los jugos los tomes sin azúcar o con muy poca cantidad.

Lee las tablas nutricionales

Una de las mejores formas de escoger nuestros alimentos para el consumo, es informándonos sobre su contenido nutricional.

Las tablas detrás de los empaques, no son adornos. Si te tomas unos minutos para leer los valores negativos y positivos que aportan a tu cuerpo, podrás crear un mejor juicio sobre lo que comes y comparar con otros productos que traen más beneficios y son menos perjudiciales para ti.

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