Cómo hacer que tus niños coman más sano y equilibrado

La escena se repite en muchos hogares: llega la hora de comer, todos se acomodan alrededor de la mesa y se sirven los platos. Inmediatamente, los niños comienzan a fruncir el ceño y quejarse.

Cuando el menú no incluye papas fritas, hamburguesa, pizza u otros “grandes éxitos” infantiles, no es fácil convencerlos de que coman con gusto, y según Nutrición Sin Más, los alimentos procesados están más presentes en nuestra dieta de lo que necesitamos.

Sin estrés

Comer debe ser, antes que nada, divertido. Por eso, no es recomendable trasladar el estrés a la mesa, ya que los niños deben tener ganas de sentarse a comer. Las comidas deben desarrollarse en un ambiente relajado y amable. De esta forma, la comida se asocia a algo positivo.

Las presiones, las obligaciones y las advertencias son contraproducentes.

Cuidado: lo imitan todo

Muchas veces los niños imitan a sus padres a la hora de comer: «Como a mi padre no le gusta la fruta, a mí tampoco. Mi madre no me va a reñir porque él tampoco se la come». Tenemos que tratar de evitar que asocien nuestros gustos con los suyos. En la mesa, lo ven y lo escuchan todo.

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Alternativas bajas en calorías

Si llega a casa del cole y va directo a la nevera a buscar el batido de chocolate (envasado) que tanto le gusta… le podemos decir que ese día no hay. Y en su lugar le ofrecemos chocolate negro en tableta, pepinillos o cebolletas en vinagre o cualquier otro alimento «premio», pero que no siempre sea alto en calorías

Un paseo por el supermercado

Una buena forma de lograr que tus niños coman lo que se les sirve en el plato es haciéndolos partícipes del proceso de selección de la comida. Visiten juntos el supermercado para escoger los ingredientes.

Les encantará seleccionar las frutas y verduras o decidir contigo cuál es el mejor corte de carne para la cena. Cuando llegue la hora de comer, se sentirán orgullosos de ver que todos comerán lo que ellos mismos seleccionaron.

Probar sí, obligar no

Es normal que los chicos tengan etapas en las que comen casi siempre lo mismo, ya que recién están desarrollando el gusto.

Por eso, una regla es que el niño debe probar de todo, aunque sea en cantidades pequeñas. Si no le gusta, no tiene que seguir comiendo.

Pero la próxima vez debería probar de nuevo para poder ir ampliando su gusto. Los niños necesitan a veces probar hasta 15 veces algo para que les guste. Por eso, no hay que renunciar rápidamente a las verduras y seguir ofreciéndoles.

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Preparar los alimentos en casa

Este puede ser uno de los consejos más complicados en especial si hay poco tiempo en la rutina familiar, sin embargo; es una manera más sencilla de ofrecerles alimentos saludables, si tienes poco tiempo involucra a tu familia para que ayude con esta tarea y sea más fácil o cuando tengas tiempo libre prepara algo para tu familia, además de ser sano es una buena idea para aprender y puede convertirse en un pasatiempo divertido.

Menos refrescos y más agua

Desde pequeños la hidratación es esencial para mantener una buena salud, acostumbra a tus hijos a mantenerse hidratados; aunque como mencionamos antes los refrescos y bebidas saborizadas no están prohibidos puedes ofrecerlos para ocasiones especiales.

Si te cuesta hacer que tus hijos beban agua los jugos naturales o aguas frescas sin mucha o nula cantidad azúcar son una excelente opción para ofrecer bebidas nutritivas, además te invitamos a conocer otros beneficios del agua para nuestra salud en Nutrición Sin Más.

No prohibir comida chatarra

Tratar de eliminar por completo la comida chatarra, puede generar un efecto negativo y contrario en los niños, ya que se volverá comida “prohibida” y la comerán igual a escondidas. Este tipo de comidas se pueden acompañar o disfrazar con otras más saludables, sin que el niño lo note.

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Platos vistosos

Además de preocuparse por el sabor, a los niños se les cautiva con la presentación, y será más sencillo que coman un plato vistoso e incluso acomodando ingredientes de manera divertida, a un platillo tradicional.

Éstos son sólo algunos de los consejos que puedes llevar a cabo para cuidar la alimentación de tus hijos y educarlos de forma adecuada. Por supuesto, cada padre adaptará y tendrá su propio sistema, pero lo importante es ser positivo y constante.

Es un camino largo que tiene sus altas y bajas pero al final de día la satisfacción de ofrecer educación y salud a tus propios hijos es lo que vale la pena.

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