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Ideas para la alimentación de los niños

Al momento de crear un plan nutritivo para los niños, es necesario en primer lugar dejar de lado las grandes mentiras de la industria alimentaria, ya que es importante ser realistas al tratar un tema tan delicado, como es la alimentación y la salud de los infantes. Para ahondar en este tema, puedes ver algunos ejemplos en Nutrición Sin Más.

Planificar un plan alimenticio para los niños, puede llevar a ser una labor complicada, especialmente porque además de aportar los nutrientes necesarios, también se desea conseguir un buen sabor, sin mencionar que debe ser agradable a la vista de los pequeños, a quienes usualmente no les gusta consumir cierto tipo de comidas en específico.

En dicho menú, además, el almuerzo juega un papel relevante, ya que es un plato central, y la idea es que también genere interés en los niños y que puedan comerlo sin evadirlo, o desecharlo, sobre todo si están en el colegio y no estamos cerca de ellos.

Por ello, diseñar un almuerzo para niños puede llegar a convertirse en una labor compleja, ante lo cual resulta indispensable tener a mano listas nuestras recetas para preparar un almuerzo que cumpla todas las funciones, incluida la de ser delicioso.

El no saber cómo hacer esto, puede llegar al punto en el que los niños terminen por consumir otros platos que son menos saludables. Los alimentos que coloques para su merienda también deben ser bien seleccionados, es decir, deben ser aquellos fáciles para los niños llevar al colegio, que puedan comerse sin necesidad de calentar y que además puedan conservarse hasta la hora, sin dañarse.

Opciones saludables

Es vital que selecciones opciones que sean saludables para añadirlas al almuerzo, ya que esta comida, de acuerdo a los resultados de muchas investigaciones, permite que los niños mantengan los niveles de concentración y un buen ánimo, sobre todo en sus labores escolares, además de los beneficios en la salud.

Los niños deben mantener el hábito de consumir el almuerzo, así como las meriendas, es necesario que las consuman y no las salten. Es allí, cuando el ingenio empieza a jugar un rol importante para poder ser capaces de hacer estas preparaciones de forma nutritiva y atractiva a la vista de ellos.

Suele recomendarse que un niño consuma 1500 kcal/día repartidas entre las distintas comidas, y que para la merienda y el almuerzo se contemple un menú de 75 a 150 kcal, aunque ello pudiese variar en función de las necesidades especiales de cada infante.

Algunas ideas

De acuerdo a su edad, el aparato digestivo de un niño es más pequeño que el de un adulto. Por ello, los niños suelen comer menos y sentir apetito nuevamente al poco tiempo a diferencia de los adultos, para quienes las ingestas son de mayor tamaño y fraccionadas entre períodos más largos de tiempo.

Por estos motivos, es necesario que las meriendas cumplan con ciertos parámetros. Por ejemplo:

  • Deben estar contempladas en un diseño alimenticio saludable de forma general, lo cual significa que, si en el resto del día el infante no consumirá las 3 porciones de frutas que son requeridas para una buena alimentación entonces el almuerzo, o por lo menos una de las meriendas, debe incluir una parte que sí las integre.
  • Las meriendas deben ser consumidas con un tiempo apropiado respecto a las comidas principales. Es decir, el niño debe consumir la merienda en horas distantes al desayuno, el almuerzo o la cena, ya que así podrá tener un proceso digestivo equilibrado.
  • Se deben presentar diversas opciones para las distintas comidas, y que ellas se complementen. Es importante que durante toda la semana logre consumir los alimentos necesarios, de los distintos grupos alimenticios.
  • Las meriendas, al igual que el almuerzo, deben presentarse en cantidades balanceadas, y no en abundancia.
  • Es importante lograr que el niño se habitúe a las horas de la comida.
  • Es importante que las opciones sean nutritivas y también sean divertidas para ellos.

Algunos alimentos indispensables

Entre todas las opciones, hay alimentos que no pueden faltar en el menú del almuerzo o de la merienda, por ejemplo: cereales, lácteos y frutas, los cuales pueden ser acompañados por otros como la carne, el pescado, las hortalizas, entre otros que le complementen.

Trata de seleccionar alimentos que sean frescos y logren cubrir los requerimientos nutricionales, especialmente si están fuera de casa, tales como:

  • Frutas y verduras: las frutas frescas les resultarán fáciles para transportar. Podrías diseñar una merienda deliciosa, como las ensaladas frutales. Aquí te dejo algunas ideas de recetas fáciles de ensaladas buenas y saludables.
  • Proteínas: si a tu niño le gusta el atún, podrías hacerle unos ricos sándwiches y añadirle algo de pepino, tomate o lechuga. Otra buena opción serían los huevos hervidos o pollo, para incorporar la proteína a sus comidas.
  • Productos lácteos: durante los primeros años, este alimento es indispensable. Usualmente los niños suelen sentir gusto por ellos. Sin embargo, debes considerar una buena refrigeración para estos alimentos.
  • Agua: esta es de vital importancia, jamás debe faltarle, ya que el niño necesita suficientes líquidos, saludables, para mantenerse hidratado. Puedes colocarle agua así como jugos frutales.

Otras ideas

Es necesario también que tomes en cuenta los siguientes puntos:

  • Si tu niño no siente apetito en un momento, jamás debes obligarlo a comer ya que esto podría obedecer a diferentes razones, tales como: haber comido frituras, ansiedad, poca actividad física, depresión, entre otras. Lo importante es descubrir qué le resta el apetito.
  • Cuando elabores su menú es importante que evites incorporar embutidos, sodas, dulces, frituras, así como otras comidas endulzadas con azúcares refinadas, o cualquier tipo de comida chatarra.
  • Intenta evitar combinar abundantes alimentos en una sola comida, y evita las bebidas endulzadas.
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